1,800+ applications closed · operating since 2016
Pregunta primero, solicita cuando estés listo
La mayoría empieza de una de dos maneras. Una llamada de 30 minutos en la que sopesamos los pros y los contras según tu situación real. O un test de cinco minutos que reduce la lista a los programas que merecen una mirada más detenida. Los dos son gratuitos. Ninguno te compromete a nada.
1800+ solicitudes desde 2016 · clientes de 19 nacionalidades · como máximo 30 expedientes a la vez
El primer ministro Roosevelt Skerrit anunció el 10 de junio de 2026 que los nuevos titulares de la ciudadanía de Dominica tendrán que viajar a la isla para recoger y renovar sus pasaportes. El fin del modelo totalmente remoto es un cambio de tipo, no de grado. Qué cambia, qué se queda y cómo se ve el expediente que abriremos mañana.
El programa de ciudadanía por inversión de Dominica cambió de forma. El 10 de junio de 2026, el primer ministro Roosevelt Skerrit anunció que los nuevos solicitantes deberán presentarse en persona en la isla para recoger y renovar sus pasaportes. El programa operó como una ruta totalmente remota durante buena parte de dos décadas. Ese modelo se está cerrando.
La declaración pública fue breve. El cuadro completo, incluido el calendario de aplicación y la forma que tomará la visita, se espera en el próximo presupuesto nacional. Lo que ya está claro alcanza para planificar.
Dos puntos de contacto pasan de remoto a presencial: la retirada inicial del pasaporte tras la aprobación y la renovación a los diez años. Todo lo que hay antes de esos puntos (solicitud, due diligence, revisión de origen de fondos, aprobación en principio) sigue funcionando a distancia. No es la vuelta a una prueba de residencia completa. Es un vínculo físico escrito dentro de los pasos de retirada y renovación.
El movimiento entra en un patrón caribeño más amplio. Los programas regionales llevan tiempo bajo presión internacional sostenida para demostrar un vínculo genuino entre solicitantes y el Estado que otorga la ciudadanía. El regulador regional del Caribe Oriental (EC-CIRA), bajo el que se están alineando los cinco programas, fija un suelo común en puntos de contacto de residencia y monitoreo tras la emisión, y el anuncio de Dominica se lee más como un movimiento temprano sobre ese suelo que como política aislada.
La trayectoria en toda la región es una sola. Los treinta días de estancia física en cinco años que introduce el marco del EC-CIRA son una señal. El paso presencial del pasaporte en Dominica es otra.
El próximo documento que merece la pena leer es el discurso del presupuesto. Dentro de él viven tres preguntas. La primera, la fecha de vigencia. Un corte entre "reglas viejas" y "reglas nuevas" siempre crea una ventana de presentación, y los clientes indecisos deberían planificar contra esa ventana, no contra el anuncio en sí. La segunda, la estructura física de la visita: una cita en hotel, un conjunto de jornadas de ceremonia o un modelo de ventana abierta. La tercera, la cadencia de renovación. Si renovar exige ahora un viaje de vuelta cada diez años, ese es un ítem de calendario real para principales con agendas apretadas.
Para un cliente en Become Global Citizen que pesa Dominica frente a otras opciones caribeñas, la lectura honesta es esta: mueve el cálculo en el margen, no en el fondo. Dominica sigue siendo una entrada de precio más bajo al nivel de los cinco programas, y el alcance del pasaporte no ha cambiado. Lo que cambió es la suposición de que la ciudadanía puede sostenerse con huella física cero en la isla, para siempre. Esa suposición ya se estaba ablandando en toda la región; Dominica es ahora la primera en formalizar el cierre.
Para expedientes elegidos por conveniencia puramente remota, ahora comparamos toda la lista en paralelo en vez de tratar "solo remoto" como diferenciador. La comparación entre los cinco CBIs caribeños es el documento de trabajo para esa conversación.
Si después de la comparación Dominica sigue siendo el expediente correcto, presentamos ahora en vez de esperar. Los cambios de regla anunciados pero aún no aplicados históricamente adelantan decisiones, no las aplazan, porque presentar bajo el marco actual es la forma más limpia de fijar los términos actuales.
La dirección es clara. La ciudadanía totalmente remota, como categoría, va camino a ser un producto más pequeño y específico que hace dos años. La ruta sigue existiendo, y Dominica en concreto sigue siendo una opción viable para el expediente correcto. Pero la historia de que un pasaporte caribeño se recoge íntegramente desde el salón del comprador sin ningún contacto con la isla es ahora, al menos para Dominica, formalmente una historia de la era anterior.
Los clientes que sopesen un expediente CBI caribeño este trimestre deberían tener la comparación de trabajo en papel antes de que salga el presupuesto, porque los términos visibles en esa comparación son los que aún podemos garantizar. Escríbanos por el formulario de contacto con lo básico de la unidad familiar y el calendario objetivo; la recomendación escrita llega en la misma semana laboral.